
¿Por qué su tela no se seca? (Y cómo solucionarlo)
¿Alguna vez ha sentido que está aumentando al máximo la temperatura del calentador, pero los colores de la tela siguen sin fijarse?
La razón suele estar en la longitud de onda de la luz infrarroja utilizada. Si esa luz no coincide con la longitud de onda adecuada para el tinte que se utiliza, esa energía simplemente rebotará en la tela. Usted paga por la electricidad, pero su tela sigue húmeda. Es frustrante.
Cómo encontrar la longitud de onda adecuada
Los diferentes tintes tienen preferencias específicas. Algunos prefieren las longitudes de onda cortas, ya que permiten que la energía penetre profundamente en las fibras. Otros, especialmente los pigmentos a base de agua, responden mejor a las longitudes de onda medias.
Utilizamos la espectroscopia para determinar exactamente dónde el tinte absorbe mejor la energía. Cuando se elige una lámpara que emita esa longitud de onda específica, no solo se calienta la superficie de la tela, sino que también se suministra energía directamente a los enlaces moleculares del tinte. Así es como los colores se fijan rápidamente.
Acelerar el proceso
Cuando se encuentra la longitud de onda adecuada, todo funciona mejor. No es necesario esperar a que el calor penetre lentamente en la tela, como lo haría una esponja mojada. La energía llega directamente a las fibras de la tela. Esto es muy útil para la producción, ya que permite acelerar el proceso sin preocuparse por zonas frías o áreas irregulares en la tela. Simplemente funciona.
El problema (y cómo resolverlo)
Por supuesto, no se puede aplicar demasiada energía. Si se intenta forzar el proceso aplicando demasiada energía en un área pequeña, se quemarán las fibras superiores antes de que el interior de la tela se caliente. Se trata de encontrar un equilibrio. Hay que controlar la tensión de la tela y ajustar la distancia entre la lámpara y la tela.
Ajuste hasta que todo esté en orden. De esta manera, su tela permanecerá intacta y los colores seguirán siendo nítidos.